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De fiesta en fiesta

Si creías que una Nochevieja en Times Square es toda una fiesta es que todavía no conoces cómo celebran la entrada del nuevo año budista en Tailandia.
‘Feliz año nuevo’ dices apuntando a tus seres queridos con una pistola de agua y mojándoles de los pies a la cabeza...Cambia el confeti por globos de agua y ve a Bangkok a celebrar el Año nuevo Budista, o lo que es lo mismo, el Songkran. Para ello, prepara tu munición: pistola de agua, globos, cubos y todo aquello que pueda llenarse de agua, porque la guerra del agua está a punto de comenzar.
¿El campo de batalla? Toda la ciudad. Acabarás empapado, pero es el mes más caluroso del año y te secarás enseguida...para volver a empezar. El Festival de Songkran se celebra entre el 13 y el 15 de abril, aunque los festejos duran hasta una semana, y es una de las fiestas más populares en Bangkok. Los motivos son más que evidentes: fiestas en la calle, buen humor y agua, mucha agua. Ésta tiene un motivo simbólico, (más allá de lo divertido que es empapar a todo aquel que se cruce contigo) y es “lavar la mala suerte” del año que se despide para atraer a la buena suerte en el nuevo. No solo se moja a los amigos y conocidos, también se lavan los budas de los templos y se limpian las casas. De hecho, el ambiente festivo que llena las calles de Bangkok ahora no es más que la evolución festiva de la celebración tradicional, que consistía en vertir un pequeño bol de agua encima de la cabeza de los miembros de la familia. A nosotros como viajeros nos gusta esta evolución que esta fiesta ha tenido, y que se celebra más intensamente en los barrios de Khao San Road, el barrio mochilero y en Silom Road, donde la única manera de evitar acabar chorreando es subirte al paseo del BTS Skytrain, el tren que surca los cielos de Bangkok y a donde no llega la batalla acuática (y desde donde, además, podrás tener una vista aérea de las miles de personas disfrutando de la fiesta).

Pero el año nuevo no es el único festival curioso que celebran en Bangkok. Entre septiembre y octubre hay una fiesta especialmente recomendable para los vegetarianos: Tesagan Gin Je. Durante nueve días se venden productos veganos por toda la ciudad, que se anuncian en las tiendas con carteles rojos y amarillos. Aunque donde verdaderamente se vive esta fiesta es en Chinatown: Yaowarat se viste de color amarillo con un mercado especial de comidas y es allí donde se encuentran los mejores manjares. Se trata de una celebración taoista, también conocida como Nine Emperor Gods Festival, en la que se homenajea a los nueve dioses menores a través de la purificación del cuerpo y el alma. De ahí que no pueda comerse nada animal y que esté prohibido hacer cualquier actividad que aumente la temperatura corporal (incluidas las discusiones, el alcohol y las relaciones sexuales). La tradición también manda vestir de blanco, aunque suele hacerse únicamente en los templos.

Otro de los festivales típicos es el Loi Kratong, el Festival del Fin del Monzón. De nuevo, es el agua el gran protagonista, ya que los fieles acuden a lagos, ríos y canales a soltar los ‘krathongs’, unos barquitos hechos de hoja de plátano que imitan a la flor de loto. Es su manera de mostrar respeto y gratitud a los espíritus del agua y es un espectáculo digno de ver. Bajo la luz de la última luna llena de noviembre, velas y flores se marchan flotando por el agua, llevándose las oraciones de los tailandeses.

Tesagan Gin Je, más allá de Chinatown

Este festival se celebra también en otros países del Sudeste Asiático como Malasia, Birmania y Singapur. Pero dentro de Tailandia también se vive de forma diferente según la ciudad. La más conocida no se vive en Bangkok sino en Phuket, donde una parte significativa de su población es de origen chino-tailandés. Allí, “hacen bajar” a los nueve dioses del emperador a la tierra y para ello agujerean sus mejillas con pinchos, cuchillos e incluso sombrillas. Las imágenes son cuanto menos impactantes.

La religión en Tailandia

La religión en Tailandia marca muchos momentos cotidianos, e incluso el carácter de sus ciudadanos. Es por ello que los tailandeses tienen fama de pacíficos y sonrientes y esto tiene que ver con una de las normas del budismo que les impide “hablar mal”. El 95% de su población es budista, aunque también existe una minoría musulmana (casi el 5%) y cristiana (menos del 1%). Aún así, su cultura está muy marcada por el hinduismo, el animismo y otras culturas como la china, y esto se refleja en sus calles, templos y altares.

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