912 910 355
Horario de Atención:
24 horas
TUI DE

La (trágica) historia de Berlín

La (trágica) historia de Berlín. El muro.
La (trágica) historia de Berlín.
La (trágica) historia de Berlín. Museo judío.
Sachsenhausen. La (trágica) historia de Berlín.
El lugar de las SS y la Gestapo. La (trágica) historia de Berlín.

Robert Herhold / istockphoto.com 7000 / istockphoto.com Marcus Lindstrom / istockphoto.com meunierd / Shutterstock.com hanohiki / Shutterstock.com

Un paseo por la capital alemana es también un paseo por el siglo XX. La ciudad no reniega de su pasado y lo muestra como símbolo de superación.
Pocas ciudades tienen una historia reciente tan trágica como Berlín. Desde el III Reich hasta el aislamiento causado por la construcción del Muro, la ciudad ha sufrido demasiados acontecimientos relacionados con la violencia política y militar de los que aún hoy se está recuperando. Pero, sin duda, el mayor impacto fue el vivido durante el régimen nacionalsocialista. Prueba de ello son los cientos de grúas que actualmente inundan la ciudad, que tratan de volver a erigir los edificios derruidos por los bombardeos aliados y soviéticos en la II Guerra Mundial. Faltan aun años para verla terminada pero, mientras tanto, la ciudad no da la espalda a su pasado y muestra su triste historia a los visitantes.
Muchas de las construcciones del III Reich fueron diseñadas por Albert Speer, el arquitecto predilecto de Hitler. Justo en el centro de Berlín, en Wilhelmstrasse, se levantaron varios edificios para el Gobierno nazi. El único que permanece en pie es el que fuera Ministerio de Transporte Aéreo, que hoy está ocupado por el de Hacienda. Sus grandes dimensiones son un buen ejemplo de la impactante arquitectura de la época. Un paseo por esta zona muestra las placas conmemorativas de los edificios ahora derruidos. Muy cerca de allí se encuentra la Topografía del Terror. El nombre lo dice todo. O casi todo. Se trata de una exposición sobre la que fuera sede de los cuerpos de seguridad del Estado (Gestapo y SS). La muestra, que incluye documentos y archivos gráficos y audiovisuales, se sitúa junto a un tramo del Muro que aún queda en pie.
Aquellos que se quieran adentrar literalmente en la historia berlinesa tienen la opción de bajar hasta el subsuelo y conocer las estructuras subterráneas: refugios antiaéreos para la población civil durante la II Guerra Mundial, las fortalezas creadas por Hitler, los refugios y las estructuras defensivas durante la Guerra Fría, o los pasadizos para fugas en los primeros años tras el levantamiento del Muro.
Una visita necesaria en este recorrido por la memoria berlinesa y, también europea, es la del Monumento a los judíos asesinados en Europa. Situado al aire libre, cerca de la Puerta de Brandeburgo, se trata de un conjunto escultórico diseñado por el arquitecto neoyorquino Peter Eisenman. Está compuesto por 2.711 losas de hormigón que conforman una rejilla cuadriculada. La visita se complementa con un punto de información subterráneo, con una muestra en la que se ofrecen detalles sobre las víctimas y algunos testimonios de supervivientes.
Otro de los homenajes de la ciudad a la comunidad judía se encuentra en un moderno edificio, en forma de zigzag, que se asemeja a una estrella de David destrozada. Es el Museo Judío de Berlín. Abierto en el año 2001, es uno de los ejemplos más llamativos de la arquitectura contemporánea de la ciudad, y en su exposición permanente se narra la historia de los judíos residentes en Alemania.

Campo deportivo del III Reich

Entre las construcciones del III Reich que aún permanecen en pie, destaca el Estadio Olímpico, diseñado para las Olimpiadas de 1936. Parte de la construcción está soterrada, por lo que no se observa a primera vista la grandiosidad de otras construcciones de la época. Junto al estadio resiste el campanario, desde el que se divisa toda la ciudad olímpica. Decenas de carteles informan sobre la historia del campo y los inicios del nacionalsocialismo. Actualmente se sigue utilizando para eventos deportivos.

Un día en Sachsenhausen

Los alrededores de Berlín también fueron testigos del abuso nazi. El Campo de Concentración de Sachsenhausen fue construido en 1936 y sirvió, entre otras cosas, para demostrar el poder del nacionalsocialismo. Durante algo menos de diez años, más de 200.000 presos estuvieron allí cautivos. En 1945 se convirtió en un campo especial soviético para represaliados del nazismo, hasta su cierre en 1950. Aún se mantienen en pie algunos de los barracones y las celdas, aunque la mayoría se destruyeron. Lo mejor es realizar la visita con un guía que pueda explicarnos la historia de este espacio de terror.

Top 5 hoteles