Atención Al Cliente 09:00 - 21:00
(Lunes - Viernes)

917 58 28 29

Atención Al Cliente 10:00 - 16:00
(Sabados)

917 58 28 29
TUI DE

45 días de cultura al sol

Concierto
Ballet
El famoso violinista Maxim Fedotov
Concierto callejero
Folklore Croata

©Dubrovnik Summer Festival ©Dubrovnik Summer Festival Anosmia on Visual hunt / CC BY donald judge on Visual Hunt / CC BY pollobarca2 on VisualHunt / CC BY-SA

El festival de verano de Dubrovnik propone desde hace 60 años un rico programa cultural durante 45 días. Es uno de los referentes culturales de Croacia a nivel internacional.
Zagreb y Dubrovnik siempre se han sentido muy unidas, en el sufrimiento y en las alegrías. Han pasado por diferentes regímenes, guerras y desastres naturales, pero siempre se han mantenido alegres y se han reconstruido arquitectónica y moralmente. Nada puede con la alegría de ser croata. Algo así debieron pensar allá por 1920, cuando se juntaron dos hermandades, una de cada ciudad, para organizar un festival cultural. Sentaron las bases para colaborar, para hermanarse y, poco a poco, ese peso se fue constituyendo hasta que, lamentablemente, la Segunda Guerra Mundial abortó la magnífica propuesta.
En 1950, pasados unos años de posguerra y bajo el mandato del Mariscal Tito, revivió la idea. La población quería resurgir, salir a la calle y celebrar que habían sobrevivido, que podían cantar, bailar y sonreír. Se organizaban conciertos con la Orquesta Sinfónica de Zagreb y representaciones teatrales gracias al Teatro Nacional de Dubrovnik. Del palacio Sponza se pasó, en unos años, a utilizar la ciudad como escenario de las actividades. Se tomó la calle como último acto de libertad, dentro del control férreo del Estado por parte de Tito. Se representó 'Hamlet', de Shakespeare, al aire libre en el fuerte de Lovrijenac y el festival tomó un cariz de lucha por las libertades, de celebración de la cultura croata. Quizá llegaban los ecos de los bailes populares a la isla de deportados de Goli Otok, una roca estéril donde se hacinaban cientos de prisioneros políticos que desafiaron el régimen comunista.
Pasada la dictadura, llegó la guerra de los Balcanes y el país se estremeció. Pero el Festival de Verano no murió. Al contrario, retornó con más fuerza y con mayor proyección internacional. Fue cuando comenzaron a acudir orquestas y compañías de todo el mundo, desde la soprano Montserrat Caballé hasta Sviatoslav Richter, considerado uno de los mejores pianistas de todos los tiempos. Allí se representó a Molière, Goldoni, Marin Držić, Goethe o el famoso poeta de la ciudad, Ivan Gundulić. Incluso se instituyó un premio al mejor espectáculo del festival otorgado por la Radiotelevisión Nacional de Croacia.
En la actualidad, el festival tiene una duración de 45 días, casi todo el verano, y abarca una variedad de espectáculos de todo tipo. La gente de la ciudad se vuelca con los actos, participa en todos ellos y los turistas no tienen descanso entre los encuentros gastronómicos, las ferias de vino croata, el teatro de primera calidad y las orquestas de todo el mundo. Los bailes típicos son multitudinarios y se anuncian con pasacalles y música tradicional.
No hay mejor manera de sentirse libre que emocionarse con la música, el reto gravitatorio de la danza o el sufrimiento de los actores frente al conflicto clásico. En cierto modo el Festival de Verano ha ayudado a Dubrovnik y a Zagreb a sobrevivir a dictadores, guerras y crisis económicas, porque ha sabido defender la alegría ante cualquier adversidad. Es una cita ineludible y muy gratificante para cualquier turista en Croacia durante la temporada veraniega.

El Hamlet de la libertad

El poeta Ivan Gundulić comentaba que todas las riquezas, incluso la vida de todos los hombres, no pueden competir con la belleza de la libertad. Esa era la sensación que él sentía en Dubrovnik. Cuando se comenzó a representar 'Hamlet' en la ciudad se hacía bajo la inscripción de la puerta de Lovrijenac, que dice “la libertad no se vende por todo el oro de este mundo”. Se ha convertido en tradición, y todos los años se representa 'Hamlet' allí, como símbolo de la libertad de Croacia y de Dubrovnik.

Los ragusianos como pieza fundamental

Los habitantes de Dubrovnik, conocidos como ragusianos, han adoptado tanto el festival dentro de sus maneras de vivir que es raro encontrar a alguien que no participe, bien sea cantando, bailando, saliendo en procesión con trajes regionales o actuando. Desde la comisión del festival se premia y ayuda a que se formen grupos de cualquier manifestación artística. No quieren que, como en otras ciudades, los habitantes se conviertan en meros observadores, sino en parte activa de su propia cultura. Los duros ensayos se recompensan con los aplausos finales de todos los visitantes.

Top 5 hoteles

Croacia, Dalmacia, Dubrovnik

Villa Curic

23 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Sólo Habitación
Croacia, Dalmacia, Dubrovnik

Hotel Kompas

23 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Desayuno
Croacia, Dalmacia, Dubrovnik

Dubrovnik Luxury Residence

23 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Sólo Habitación
Croacia, Dalmacia, Dubrovnik

Hotel Excelsior Dubrovnik

23 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Desayuno
Croacia, Dalmacia, Dubrovnik

Royal Blue Hotel

23 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Desayuno