Lisboa para los más pequeños
sheilaelllen via visualhunt.com / CC BY
Además de actividades expresamente diseñadas para los niños, en Lisboa existen monumentos, museos de carruajes o museos marítimos, donde lo pasarán en grande.
El Parque de las Naciones es el lugar preferido de los pequeños de la casa, especialmente por su Oceánario. Lo que allí vean va a permanecer en su memoria. Un acuario gigante con tiburones y otros cientos de especies marinas de los cinco continentes pasarán por encima de sus cabezas. Podrán ver simpáticas nutrias y pingüinos. El Oceánario de Lisboa es sin duda el lugar perfecto para pasar un buen rato en familia.
Sin salir del Parque de las Naciones, un lugar de encuentro entre jovénes y ciencia es el Pabellón del Conocimiento, un museo de ciencia y tecnología, para mayores y pequeños, interactivo, educativo y muy divertido. Un lugar ideado para poner en marcha esos pequeños cerebros repletos de curiosidad y capacidad de aprendizaje. Conducir un vehículo de ruedas cuadradas, tocar un tornado o tumbarse en una cama de pinchos son sólo unos ejemplos.
Y ya que estamos aquí, ¿por qué no disfrutar de una vista aérea de lo que fue escenario de la Exposición Universal de Lisboa de 1998 montando en el teleférico? Las vistas que se pueden admirar del Tajo y el puente de Vasco de Gama no tienen precio. Su recorrido es de ocho minutos y 1,230 kilómetros.
Si los peques aún no han tenido suficiente, el Parque de la Expo'98 ofrece una marina con amarraderos para hasta 600 embarcaciones y dada su ubicación (en el estuario del Tajo), es un buen observatorio ornitológico.
A unos 15 kilómetros del Parque de las Naciones, la ciudad temática de Kidzania Lisboa ofrece a los pequeños (entre 3 y 15 años) la trepidante aventura de jugar a ser mayor por un día. Una ciudad diseñada para ellos, con dinero propio (kidZos) donde ejercen su profesión favorita (hasta 70 diferentes para elegir: policías, bomberos, periodistas, actores, médicos...) y obtienen recompensas por ello. A la hora de comer, tendrán que cocinar su propio menú, siempre asesorados por un profesional. Una experiencia en la que aprender a valorar el trabajo y el dinero.
Los niños pueden hacer un recorrido por la fauna de los cinco contienentes sin salir del Jardim Zoológico de Lisboa. Sus instalaciones están muy bien preparadas para pasar un día completo. Hay espectáculos de delfines, leones marinos, suelta de aves... Se puede dar de comer a los pelícanos a cierta hora del día, observar reptiles o montar en el teleférico.
Sin salir del Parque de las Naciones, un lugar de encuentro entre jovénes y ciencia es el Pabellón del Conocimiento, un museo de ciencia y tecnología, para mayores y pequeños, interactivo, educativo y muy divertido. Un lugar ideado para poner en marcha esos pequeños cerebros repletos de curiosidad y capacidad de aprendizaje. Conducir un vehículo de ruedas cuadradas, tocar un tornado o tumbarse en una cama de pinchos son sólo unos ejemplos.
Y ya que estamos aquí, ¿por qué no disfrutar de una vista aérea de lo que fue escenario de la Exposición Universal de Lisboa de 1998 montando en el teleférico? Las vistas que se pueden admirar del Tajo y el puente de Vasco de Gama no tienen precio. Su recorrido es de ocho minutos y 1,230 kilómetros.
Si los peques aún no han tenido suficiente, el Parque de la Expo'98 ofrece una marina con amarraderos para hasta 600 embarcaciones y dada su ubicación (en el estuario del Tajo), es un buen observatorio ornitológico.
A unos 15 kilómetros del Parque de las Naciones, la ciudad temática de Kidzania Lisboa ofrece a los pequeños (entre 3 y 15 años) la trepidante aventura de jugar a ser mayor por un día. Una ciudad diseñada para ellos, con dinero propio (kidZos) donde ejercen su profesión favorita (hasta 70 diferentes para elegir: policías, bomberos, periodistas, actores, médicos...) y obtienen recompensas por ello. A la hora de comer, tendrán que cocinar su propio menú, siempre asesorados por un profesional. Una experiencia en la que aprender a valorar el trabajo y el dinero.
Los niños pueden hacer un recorrido por la fauna de los cinco contienentes sin salir del Jardim Zoológico de Lisboa. Sus instalaciones están muy bien preparadas para pasar un día completo. Hay espectáculos de delfines, leones marinos, suelta de aves... Se puede dar de comer a los pelícanos a cierta hora del día, observar reptiles o montar en el teleférico.