Tranvía 28Un regreso a la Lisboa de 1900
Reparando en su aspecto ‘vintage’ nadie pensaría que los eléctricos de Lisboa son un medio de transporte público, además de toda una atracción turística. Sus vagones de madera y sus conductores sorteando coches mal aparcados, circulando por unos raíles de curvas imposibles y cuestas empinadas, son todo un espectáculo. Dejarse llevar y contemplar los paisajes de los barrios más representativos es un placer asequible.