Atención Al Cliente 09:00 - 21:00
(Lunes - Viernes)

917 58 28 29

Atención Al Cliente 10:00 - 16:00
(Sabados)

917 58 28 29
TUI DE

El Canal de Mánchester: un milagro de la ingeniería

Los buques
El Canal de Mánchester
El Canal
The Detroit Bridge (El puente de Detroit)
Los Muelles de Salford

Marketing Manchester Marketing Manchester Marketing Manchester

El Canal de Mánchester, con sus 36 millas de longitud, cambió la suerte de la ciudad para siempre, convirtiéndola en la verdadera capital del norte de Inglaterra.
El clima húmedo, perfecto para el tratamiento del algodón, permitió que Mánchester se convirtiera en el lugar de trabajo más importante del mundo, ya que cientos de molinos de algodón enormes brotaron rápidamente para satisfacer la insaciable demanda del Imperio británico. Desde 1870, la población aumentó con la llegada masiva de personas en busca de trabajo, los bancos y compañías de seguros de Londres abrían sus sedes en el norte y las nuevas tecnologías se apoderaron de la industria química, que suministraba las tintas y los detergentes más novedosos a los productores de algodón.
Aunque fueran los líderes del mundo industrial, los hombres de negocios mancunianos estaban muy descontentos, ya que a 60 kilómetros de la costa, no tenían un puerto propio. Mientras los ríos Irwell y Mersey llevaban siendo navegables desde 1730 y se había inaugurado en 1830 una vía ferroviaria que conectaba con el Mar de Irlanda, todo seguía pasando obligatoriamente por el Puerto de Liverpool. Lo que Mánchester necesitaba era una apertura directa al mar, aunque ello supusiera la creación del proyecto de ingeniería más audaz que Gran Bretaña había conocido hasta la fecha.
La primera vez que se presentaron los planos para la construcción del canal ante el Parlamento, se denegó el permiso de obra. Como era de esperar, los representantes de Liverpool se opusieron por miedo a que una apertura de este tipo al mar privase a su Puerto de una considerable fuente de ingresos. Finalmente, bajo el liderazgo de Daniel Adamson, se aprobó la Ley del Canal de Mánchester en mayo de 1885, abriéndole camino hacia el mar, siempre y cuando la ciudad pudiera financiar las obras por sí misma. Lo que vino después fue uno de los proyectos más ambiciosos y prósperos de la historia de la ingeniería civil británica. La obra empezó en noviembre de 1887, con unos 17.000 trabajadores temporales que excavaron más de 40 m3 de tierra y roca, casi totalmente a mano. Las condiciones de trabajo eran muy duras: fallecieron cientos de trabajadores y el canal contaba con su propio cuerpo de policía para hacer cumplir las leyes. Pese a los desafíos que supuso, se tardaron solo siete años en dar por finalizada la construcción del canal, con un coste de 15 millones de libras, que hoy en día equivaldrían a 1,65 mil millones.
En cuanto la Reina Victoria hizo oficial la apertura del canal para fines comerciales, Mánchester empezó a recoger los frutos de su trabajo. Tal y como decía un anuncio publicado en el Manchester Evening News: “El puerto de Mánchester es ahora el tercer puerto del reino. Trae cargueros de vapor del océano hasta el corazón de la mayor área de producción del país”. Mánchester había superado a su rival local con el recién inaugurado puerto y la convertía así en la tercera ciudad de Gran Bretaña. Tal era la importancia del canal para la identidad de Mánchester que los dos clubes de fútbol de la ciudad hicieron referencia a este en sus escudos, con un buque que figura encima del diablo rojo en el del Manchester United y sobre la rosa roja en el del Manchester City.
Y mientras los cambios que se producían en el comercio y la logística internacional suponían que, desde los años 50 en adelante, se redujera considerablemente el tráfico en el canal, el sentimiento y orgullo que inundó la ciudad de Mánchester perduraría en el tiempo.

Un soplo de aire fresco en el canal

Según una leyenda urbana, a principios de los años 90, el canal estaba tan contaminado que el ayuntamiento prohibió que se fumara a orillas del río, ya que podrían prender los gases inflamables que emanaban del agua. Actualmente, gracias a una enorme operación de limpieza, el canal vuelve a lucir aguas claras. Incluso se puede pescar en el corazón de la ciudad, algo impensable hace solo unos años.

Un crucero a través del tiempo

No existe mejor forma de observar lo que la ingeniería hizo posible con la construcción del Canal de Mánchester, que hacerlo desde el agua. Los amantes de la historia pueden subir a bordo de un barco que los lleva por todo el canal, desde los Muelles de Salford hasta Liverpool y, durante las seis horas que dura la travesía, los guías les cuentan la historia de cómo el canal cambió la historia de Mánchester y la del norte de Inglaterra para siempre.

Top 5 hoteles

Reino Unido, Centro de Inglaterra, Mánchester

The Edwardian Manchester, A Radisson Collection

22 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Sólo Habitación
Reino Unido, Centro de Inglaterra, Mánchester

Premier Suites Manchester

22 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Sólo Habitación
Reino Unido, Centro de Inglaterra, Salford

Quay Apartments Manchester

22 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Sólo Habitación
Reino Unido, Inglaterra, Oldham

The Victoria Hotel Manchester By Compass H

22 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Sólo Habitación
Reino Unido, Centro de Inglaterra, Stockport

Bredbury Hall

22 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Sólo Habitación