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¿Descendemos a las profundidades?

Faro de la Bahía Biscayne
Parque Nacional Biscayne
‘Snorkel’ en Parque Nacional Biscayne
Tortugas marinas en Parque Nacional Biscayne
Pez león

No solo de cuerpos esculturales y bronceados vive el mar de Miami. En Biscayne, bajo la superficie de sus aguas, se esconde un mundo que ofrece un encanto muy diferente.
La belleza subacuática de Miami tiene nombre propio: Parque Nacional Biscayne. Se encuentra a tan solo 34 kilómetros al sur de Miami. Está formado por cuatro ecosistemas principales: una hilera de manglares en la costa continental, la zona sur de la Bahía Biscayne, las islas de la parte septentrional de los Cayos de Florida y la primera parte de uno de los arrecifes de coral más grandes del mundo.
No es difícil imaginar que el Parque Nacional Biscayne es todo un paraíso para buceadores. El 95% del parque es agua. Su espectacular paisaje subacuático y sus aguas poco profundas y tranquilas son el principal reclamo para seducir a los fans del ‘snorkel’. La guardaparques Astrid Rybeck lo define así: “Es como una pequeña ciudad, una urbe pintada de azul eléctrico, amarillo fluorescente, naranja oxidado y violeta claro”.
Lo mejor para apreciar la escena en toda su plenitud es visitarlo en los días soleados y sin viento, cuando el agua está más clara y tranquila. Así se dan las condiciones perfectas para observar al pez loro y a otros tesoros tropicales, como caracoles flamenco o leopardo, gusanos de árbol de Navidad y acetabularias. En este lugar se han podido observar más especies de peces que todos los tipos de mamíferos, aves, reptiles y anfibios juntos encontrados en Yosemite o en Yellowstone.
Pero hay que estar alerta, no solo para observar en su esplendor todo este abanico de especies marinas, sino para evitar los peligros del seductor pez león. A pesar de su apariencia, sus tentáculos son tan venenosos que pueden dejar un área del arrecife sin peces pequeños de forma instantánea, según asegura Rybeck. Actualmente, el parque lleva a cabo un programa para erradicarlos con el objetivo de preservar la vida del resto de especies de peces y moluscos locales.
Además de las excursiones para la observación de la vida marina, el Parque Nacional Biscayne también ofrece un ‘tour’ que permite analizar bien de cerca a seis de los 44 barcos naufragados de la zona. La causa de estas tragedias no es otra que la enorme presencia de arrecifes superficiales.
El Parque Nacional Biscayne también es el hogar de un impresionante bosque de manglares, que además de su belleza, son el ecosistema de muchas especies de peces y plantas. Hay tanto que visitar en este lugar que una jornada no es suficiente, así que reserva dos o tres días de tu viaje a Miami para explorarlo a fondo.
Al margen del buceo, otra posibilidad para conocer este parque nacional es alquilar un barco con el fondo transparente o un kayak. Se pueden hacer excursiones por la bahía y sus cayos. El cayo Elliott es la isla más grande del parque, y se cree que fue la primera isla coralina que surgió en Florida. También hay paseos guiados en canoa, en los que te explicarán todos los datos y curiosidades de este lugar que atrae cada año a multitud de buceadores de todos los lugares del mundo. Una parte de Miami en la que no todo el mundo tiene la oportunidad de sumergirse. ¿Te lo vas a perder?

A tener en cuenta

Visitar el Parque Nacional Biscayne no puede hacerse de manera improvisada. A diferencia de otros parques que pueden recorrerse a pie o en coche, este lugar requiere planificación porque el 95% de su extensión está cubierta de agua. El centro para visitantes abre todos los días (de 7:00 a 17:30) y está ubicado en Convoy Point. Dentro del parque no hay hoteles, pero en los cayos Elliott y Boca Chita se puede acampar en tiendas de campaña por 15 $.

Un temible invasor

El pez león es un animal altamente venenoso que actúa a través de las toxinas de las espinas de sus aletas. Si se sienten amenazados, muestran su aleta dorsal. Este veneno no es mortal para los seres humanos (a no ser que sean alérgicos a sus toxinas), pero conviene tener mucho cuidado si te cruzas con él, ya que su picadura duele mucho y provoca vómitos y fiebre. Si te pica, suspende la inmersión y acude lo más rápido que puedas a un centro de urgencias.