Atención Al Cliente 09:00 - 21:00
(Lunes - Viernes)

917 58 28 29

Atención Al Cliente 10:00 - 16:00
(Sabados)

917 58 28 29
TUI DE

El ave fénix bávaro

Estatua de Julieta a las puertas del Antiguo Ayuntamiento muniqués
Austero interior de la Catedral de Múnich
Iglesia de San Pedro
Colinas del Olympiapark
Torre de aguja del Nuevo Ayuntamiento

Carlos Luján

El balcón desde el que Joseph Goebbels proclamó el inicio de la Noche de los Cristales Rotos es hoy el balcón del Museo del Juguete. Un contraste que tiñe toda la capital bávara.
Ese balcón pertenece al Antiguo Ayuntamiento de Múnich, y a sus puertas se encuentra un monumento al Amor, en el que se representa el personaje shakespeariano de Julieta. Esta estatua fue un regalo de la ciudad de Verona tras su hermanamiento con Múnich y es idéntica a la que se halla frente a la Casa de Julieta en la ciudad italiana. Se dice que, al igual que con la veronesa, tocar su seno derecho trae suerte en el amor.

Aunque resulta paradójico, la mayoría de los edificios nazis de Múnich no fueron destruidos durante la Segunda Guerra Mundial, a pesar de que la ciudad fue duramente castigada por los bombardeos. En su seno se gestó el movimiento nacional-socialista, impulsado por Adolf Hitler. Hoy, estas paredes cuentan historias muy distintas a las de aquellos turbios y trágicos años 30.

El Edificio del Führer, ubicado en la calle Arcisstrasse, 12, estaba muy próximo a Königsplatz, una de las plazas preferidas por Hitler para realizar sus discursos y arengas. Desde 1957, es la sede de la Escuela Superior de Música y Teatro de Múnich, una de las instituciones culturales más importantes de Alemania.

Tras el final del conflicto bélico, Múnich se reconstruyó a gran velocidad gracias a la ayuda internacional. En algunos casos, se levantó literalmente sobre sus propias cenizas, como sucedió en el Olympiapark. Este parque se construyó sobre los escombros y antiguos restos de edificios destrozados por las bombas. Con ellos se formaron las colinas que hoy componen esta zona verde de 300 hectáreas de extensión, donde acabó instalándose el recinto de los Juegos Olímpicos de 1972. Precisamente, este evento deportivo fue el responsable de perfilar gran parte de la Múnich actual, pues el gobierno alemán de la época quiso mostrar al mundo unas instalaciones modernas y una ciudad confortable. Para ello, entre otras cosas, se creó la red de metro de Múnich, que actualmente cuenta con seis líneas regulares y dos que sirven de ampliación para horas punta y fines de semana.

El impulso olímpico sirvió, además, para situar a Múnich en la vanguardia del deporte. Esto se ha logrado mantener gracias a la gran oferta de espacios deportivos que sigue teniendo la ciudad. La ola urbana del Jardín Inglés es una anécdota si se compara con la cantidad de deportes que pueden practicarse en los recintos del Olympiapark. Herencia de aquellos juegos olímpicos, cuenta con instalaciones para equipos profesionales y práctica 'amateur' de fútbol, patinaje sobre hielo, tenis, minigolf o atletismo, entre otros muchos deportes. Incluso se puede alquilar una barca para disfrutar de un paseo en el lago del parque.

Por si esto fuera poco, hay que destacar la gran atracción que supone para el visitante una de las estructuras más colosales de Bavaria: el Allianz Arena. El estadio de fútbol del Bayern de Múnich tiene capacidad para 77.000 espectadores y una fachada de membrana que se ilumina por las noches. Este estadio ejemplifica a la perfección cómo es la nueva Múnich: vanguardista, imponente y moderna.

Así es Múnich. Un ave fénix que ha sabido resurgir de su desgraciado pasado para llegar a ser un referente turístico. Sufrió los envites de la guerra, pero hoy en día es, según el informe del Benchmarking, la décima ciudad europea más visitada.

Una porción de Estados Unidos en Múnich

Tras la Segunda Guerra Mundial, Alemania quedó dividida entre los vencedores del conflicto. Múnich formó parte del territorio estadounidense, y durante la reconstrucción de la ciudad se aprovechó para edificar un barrio para los militares de Estados Unidos y sus familiares, ubicado en la actual parada de S-Bahn de München-Fasangarten. Pese a que actualmente está habitado por muniqueses, resulta curioso pasear entre sus viviendas unifamiliares, idénticas a las de cualquier ciudad de clase media estadounidense. Los letreros de algunas de ellas aún están escritos en ambos idiomas.

La apuesta por el continuismo

Tras la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Múnich se encontró ante la disyuntiva de cómo reconstruir sus calles y edificios. Pese a que algunas corrientes apoyaban una renovación integral de la imagen de la ciudad, la administración se opuso a ese urbanismo que ya se había seguido en Berlín o en Fráncfort. Su apuesta fue la de una reconstrucción conservadora con la que se regresara al Múnich previo a 1939, de modo que pareciese que nada malo había acontecido. Por tanto, se reconstruyeron los edificios tal y como eran antes del conflicto bélico, manteniendo la identidad de Múnich intacta.

Top 5 hoteles

Alemania, Baviera, Múnich

Harry's Home Hotel München

27 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Sólo Habitación
Alemania, Baviera, Haar

Acomhotel Munchen Haar

27 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Sólo Habitación
Alemania, Baviera, Múnich

Citadines Munich Arnulfpark

27 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Sólo Habitación
Alemania, Baviera, Múnich

Fleming's Hotel München-City

27 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Desayuno
Alemania, Baviera, Múnich

New Orly

27 febrero 2020, 2 noches, 2 Personas, Sólo Habitación