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TUI DE

La desconocida Australia aborigen

Pintura rupestre en el Parque Nacional de Kakadu
Boomerangs con estampados indígenas
Danza aborigen
Uluru o Ayers Rock
Danza aborigen

Mucho antes de que atracara el primer barco de colonos ingleses, los indígenas australianos ya desplegaban su arte por toda la isla. Hoy, su historia continúa.
Los aborígenes son los nativos de las tierras australianas. Su historia comenzó hace unos 60.000 años, lo que les convierte en una de las culturas más longevas que ha llegado hasta nuestros días. En sus canciones y leyendas se relatan las edades geológicas lo que sitúa su origen al principio de la humanidad. Aún hoy existen alrededor de 400 tribus y subgrupos que viven divididos en distintos territorios como Victoria, Queensland, Canberra o Nueva Gales del Sur en su mayoría. La cultura de sus antepasados permanece viva gracias a ellos y al arte, que ocupa vitrinas en los museos y tiñe de colores las paredes de las cuevas del Parque Nacional de Kakadu.

Este parque, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1981, está considerada ua reserva arqueológica y etnológica única en el mundo. Es una de las áreas de mayor concentración de pinturas rupestres del mundo, con picturas y pictogramas que ilustran la evolución humana desde el Neolítico hasta lo aborígenes actuales. En ellos pueden verser dibujos de peces y otros animales como las zarigüeyas o los walabíes. No es el único lugar con pinturas rupestres en Australia. En la región de Kimberley también se han encontrado figuras en la roca pertenecientes a varios periodos.

La huella aborígen llega también a las ciudades. En Nueva Gales del Sur se encuentra la mayor población de aborígenes australianos en la actualidad, y Sídney, con sus museos y su vibrante vida cultural, se hace eco de las tradiciones de sus primeros pobladores. En el Museo Australiano, el más antiguo del país, tienen una amplia muestra de objetos cotidianos y artísticos que ayudan a reconstruir su pasado: desde boomerangs hasta cestos, máscaras y artículos utilizados en ceremonias. En la Art Gallery of NSW también le dedican un espacio, incluidos los artistas aborígenes contemporáneos. Puedes encontrar sus exposiciones en Yiribana Aboriginal y Torres Strait Art Gallery. En los Reales Jardines Botánicos organizan un tour en el que un guía aborígen comparte con los asistentes los secretos de sus antepasados en lo que al uso de plantas medicinales se refiere. También hablará sobre plantas comestibles y los objetos que se utilizan para obtener lo mejor de ellas.

En Bare Island podrás comprar algunos de estos objetos en el mercadillo organizado el primer domingo de cada mes, los First Hand Workshops and Markets. También tienen talleres en los que se puede aprender a pescar, a lanzar el boomerang o a contar historias tal y como lo hacían las tribus aborígenes. Y para ver el arte en movimiento, Bagarra Dance Theatre, la única compañía de danza indígena de Australia y una de las más conocidas del país, también a nivel internacional. Funden una tradición de más de 40.000 años con el baile contemporáneo y el resultado es poderoso y emocionante. Una forma más de expresarse en el lenguaje de la cultura primigenia de ‘the land down under’.

El ombligo del mundo aborigen

En el centro del país, en el Territorio del Norte, se encuentra Uluru (Ayers Rock). Es el mayor monolito del mundo, compuesto por roca caliza, y para los aborígenes es su lugar sagrado, el centro de su vida. En 1989 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se encuentra dentro del Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta y según los Anangu, el pueblo encargado de custiodarlo, fue creado por sus antepasados en el principio de los tiempos.

Historia de un arrepentimiento

En 2008, el primer ministro Kevin Rudd pidió perdón públicamente por tantas décadas de persecución entre vítores de alegría y lágrimas de emoción de aborígenes y no aborígenes. El discurso de disculpas fue retransmitido en directo por la televisión, desde pantallas colocadas para tal fin en parques, jardines, museos, ayuntamientos, escuelas y oficinas.