Atención Al Cliente 09:00 - 21:00
(Lunes - Viernes)

917 58 28 29
TUI DE

Los Cerezos Celebran La Primavera

Nakameguro
Chirodigafuchi
Festivales del Cerezo en Flor
Parque Asukayama

Desde finales de marzo y durante los primeros días de abril, las flores de los cerezos iluminan la primavera en Japón y sus parques se llenan de festivales.
El origen de los famosos festivales del cerezo en flor tiene sus inicios en el año 710, durante el periodo Nara. Los japoneses copiaron la afición por la contemplación de las flores de la cultura china. En un principio, la flor del ciruelo era la favorita, pero a partir del periodo Heian, los japoneses empezaron a tener predilección por la del cerezo.
Visitar los diferentes lugares en los que se produce esta explosión de colorido es para los japoneses una ansiada rutina repetida cada primavera. La ocasión es el momento idóneo para reunirse y comer con amigos y familiares en los parques de Tokio.
Son numerosos los lugares en los que es posible contemplar este regalo de la naturaleza: el río Meguro, el parque Asukayama, el parque Ueno, Chidorigafuchi…
Entre los numerosos parques de Tokyo, merece la pena detenerse en el Parque Sumida donde los cerezos florecen a lo largo del río Sumida. En el siglo XVIII, el octavo Sogún de la dinastía Tokugawa mandó plantar cien cerezos en este lugar. A partir de ese momento, todos los años los japoneses siguieron plantando árboles en las dos orillas del río. Actualmente existen unos mil cerezos a lo largo del río Sumida. El recorrido del río, entre los puentes Sakura y Makura, fue declarado Patrimonio Cultural por el distrito de Sumida. El Festival Bokutei Sakura Matsuri y el Festival de las Flores en Sakura Tsutsumi son algunos de los Festivales que se celebran en su entorno.
El Festival de los Cerezos de Nakameguro es uno de los más célebres de Tokio y recorre el barrio del mismo nombre. Está situado en las orillas del río Meguro-gawa, en una zona donde se puede disfrutar de restaurantes y tiendas de moda. Los árboles cubren, a modo de pérgola, el recorrido del río, 3.800 metros de flores que también se pueden visitar de noche. Para ello hay que acudir a los lugares situados entre los puentes Horaibashi y Tenjinbashi.
El festival de los cerezos de Chiyoda se celebra en los fosos del Palacio Imperial. El rosa pálido, especialmente de los cerezos yoshino, se mezcla con el colorido de otros árboles. Para navegar por los fosos se puede alquilar un bote en el embarcadero Chirodigafuchi. Tiene un encanto especial hacer el paseo al final del día, cuando la iluminación nocturna refuerza el contraste de los edificios de Marunouchi y las flores de los cerezos.
El antiguo jardín de la familia imperial, actual Parque Shinjuku Gyoen, es una inmensa superficie repleta de árboles con miles de cerezos de todas las especies.
Mientras que en Rikugien un sólo árbol se convierte en el protagonista del festival de la primavera. Un gran cerezo llorón de unos quince metros de altura y veinte de ancho plagado de flores preside el parque. Su iluminación nocturna marca el comienzo de la primavera.

Pic-nic bajo los cerezos

Al comenzar la primavera es frecuente ver grupos de familiares o amigos realizando comidas campestres entre los cerezos. También es común que los compañeros de trabajo se sienten bajo un cerezo en el centro de la ciudad. Esta costumbre comenzó en el siglo VIII. La floración del cerezo coincidía con la época de plantación del arroz en la que se hacían ofrendas bajo los cerezos. Posteriormente la fiesta se empezó a acompañar de platos elaborados como el sakura mochi, pasta de judías rojas envueltas en arroz triturado y recubierta con una hoja de cerezo.

Los cerezos en flor desde el agua

Disfrutar de los cerezos desde el agua al ponerse el sol es una actividad casi obligatoria para el turista. Los ferrys Yakatabune navegan por el río Sumida proporcionando vistas de la torre Tokyo, del Skytree y de los cerezos de Bokutel. Las barcas Yakatabune hacen su recorrido por el río Yokogawa, entre la isla Etchujima y Monzennagacho. En las orillas del río se dejan caer los cerezos casi invadiendo el río. Para la puesta de sol no conviene perderse el Crucero Nocturno Cerezos, que comienza y termina en el puente Azumbashi.