Oporto o Lisboa, dos ciudades llenas de historia que te invitan a pasear y perderte por sus coloridas calles impregnadas con aroma a bacalao y dulce vino de Oporto.
Islas volcánicas con playas de arena negra, arena blanca y aguas turquesas. Tomar el sol, adentrarse en la naturaleza y disfrutar del encanto de cada isla.